martes, 11 de enero de 2011

11/01/2011

Verano, tiempo que encanta a todos, donde las niñas muestran hasta lo más lindo que tienen, y los hombres se lucen con esas poleras apretadas que tanto gustan, donde el calor puede llegar a ser tan insoportable pero a la vez tan esperado por algunos, claro está, los que queman su cuerpo para parecer un poco más atractiv@s.
Verano, dos meses donde las cosas cambian rápidamente, de estar 10 meses estudiando, estresado, comiendo rápido y viendo a la misma gente todos los días, pasas a estar en tu casa, con la familia, pensando en el ¿qué haré mañana?, quizás leer un libro, o salir a caminar (obviamente, una vez que ya bajó el sol), jugar en el pc, salir al centro, juntarse con amigos, tomar una cerveza, claramente siempre hay algún panorama.
Verano, tiempo de reflexión, de dedicarse algunas horas para meditar, encontrar nuestro yo interior no suele ser cosa fácil, para eso necesitamos el silencio...¿sientes?, los niños gritan en las calles por que no deben ir al colegio, ni deben hacer tareas...sigue oyendo, los jóvenes salen con un rostro distinto a todo el resto del año, es por que verán a sus amigos...pero las cosas no siempre cambian, a veces los malos ratos pueden durar todo un año, incluso toda una vida, ¿qué hice yo para esto?, supongo que solo debo vivirlo, por que así aprenderé, a ser mejor persona, a ser mejor hija, mejor amiga, mejor hermana...
Debo mejorar...lo lograré, solo tengo que pro ponérmelo, y lograrlo, pero no es fácil.

Hoy te extraño, pero no quiero creerlo, ¿miedo?, lo más probable, no quiero más daño, solo quiero hacerte feliz. Eres demasiado especial, llegaste a mi, y yo sin saberlo ya eres parte importante.

Casi un año sin ti, me siento curada, ya no eres el mismo, de hecho ni te recuerdo, punto para mi, vive que yo ya no te molesto por medio del pensamiento, eres más que libre...siempre lo fuiste.