martes, 23 de noviembre de 2010

Take me home


Escuché decir alguna vez a alguien, que la personalidad se iba formando a medida de que uno iba teniendo experiencias, que antes, la personalidad está formada por los papás o por las personas de tu círculo más cercano, y que a medida que vas creciendo, vas formando tu propia personalidad, bueno, mi historia es la siguiente, cuando era pequeña todos me querían, era la persona más alegre de la familia, me encantaba hacer feliz a la gente, aunque no tuviera una relación tan fuerte, pero por el hecho de hacerlo me sentía bien.
Con el tiempo fui viviendo distintas cosas que fueron cambiando mi forma de ver la vida, obviamente y hasta ahora, no se me pasa la curiosidad de saber qué es lo que viene, y a pesar de las experiencias malas, las ganas de vivir no se me quitan, de hecho, me aferro más a ella.
Pero hace algún tiempo atrás, hay ciertas cosas que no me gusta hacer, porque me recuerdan cosas que quisiera reciclar, siento que estoy en un buen momento de mi vida, donde hago lo que quiero, me porto bien y mal, hago mis obligaciones y no rindo cuentas ni siquiera a mis papás, pero estas malditas crisis no me dejan tranquila, por suerte ahora empezarán a bajar, tengo fe en eso, también el apoyo de los mios.
A Dios gracias, por lo lindo y lo malo que me ha tocado vivir, por que cada cosa, ha servido para hacerme una mujer más fuerte, y perdone si esa fuerza se trasmite a frialdad, o a desinterés, no es que lo quiera, personalmente me molesta...solo que no quiero que me vuelvan a dañar.













Hoy te recordé, me entregaron mi carpeta con mi evaluación de la escuela, y fue lindo saber de que ya no estabas a mi lado, por que ni por ese logro te alegraste...de hecho, fui yo la que te fui a ver a tu casa...